lunes, 1 de octubre de 2018

Mis encuentros con el 2 de octubre del 68

Maria Cosme trabajaba entonces en el periódico Novedades, ese día salio de trabajar normalmente, al llegar a la Alameda donde tomaría su camión, noto que no había transporte publico y extrañamente había poco trafico. Espero y tras un rato llego un camión que no era el que tomaba normalmente, el chófer la vio y le dijo alarmado: "súbase señorita, este es el ultimo camión que va a salir, algo paso en Tlatelolco". Cuando pasaron por Tlatelolco no había luz en la zona, hasta el día siguiente se enteraría de lo que paso en la plaza. En ese momento su primer hijo estaba por cumplir 3 meses de vida. Años después ese niño estudiaría el bachillerato con otro joven que nació poco después del 2 de octubre, su mamá estaba en la plaza, estaba embarazada y tuvo que huir corriendo en ese estado, hasta hoy recuerda los disparos. La libro por poco.



Clemente era un joven chaparrito que participaba en el movimiento, estaba en la manifestación del 2 de Octubre, cuando empezaron los disparos, alcanzo a refugiarse con otras personas en una tienda de fotografía. El negocio lo atendía una mujer ya muy mayor. Eso logro que los militares tuvieran cierta consideración de no entrar a sacarlos por algún rato, finalmente el hijo de la señora de la fotografía logro pasar y suplico a los policías y militares que dejaran sacar a su madre, lo logro. En ese momento las otras personas refugiadas ahí trataron de irse, pero casi de inmediato los empezaron a meter a las "julias" de la policía. Cuando le toco su turno a Clemente, ya no había espacio en las camionetas, el policía a cargo empezó a exigir a gritos que trajeran mas camionetas. Aprovechando su tamaño, Clemente se fue alejando y logro salir de la plaza, camino desorientado por un rato y llego a Tepito, no había luz, vio una puerta abierta y pidió ayuda, la familia que vivía ahí lo refugio, ya tenían alguna información de que había pasado algo grave. Al día siguiente salio con todo el sigilo posible.

Cuando en 1995 llegue al CECyT 1 las marchas del 2 de octubre eran el día grande los grupos porriles. Secuestraban camiones en toda la ciudad y tenían bastante impunidad para robar negocios y transeúntes en su camino a Tlatelolco. Un profesor de álgebra nos dijo con claridad: "estos pendejos no saben ni madres del 68, si ustedes quieren saber de que se trata, pregúntenle a la gente que estuvo ahí. Vean que es gente que ya esta vieja, que no tiene nada que ver con estos pendejos". Uno de los que si estuvieron ahí era un profesor del CECyT, Clemente.

Esa dinámica porril del 2 de octubre siguió hasta 1999, todavía un par de años antes el asunto estaba tan podrido que hubo robos de los aparadores de joyería en el centro. Entonces llego la huelga del 99 y todo cambio. El politécnico ya era una institución literalmente dirigida por porros, Diodoro Guerra era parte de la FEP la organización porril mas grande del IPN. El estuvo junto con sus compinches en las reuniones con el presidente Luis Echeverria donde acordaron golpear cualquier nuevo germen de activismo en el IPN, en esas reuniones también estuvieron Santiago Alfonso Torres Saavedra (a)"El Johnny" y Óscar Joffre Velázquez el primero es hasta hoy el líder histórico de los porros en el IPN, el segundo fue director del IPN. Y hay que decir, lo lograron, pero lo lograron a un costo absurdo, aun nadie hace la cuenta de muertos dejados por el porrismo en el IPN, en los dos breves años que pase por ahí, hubo 3 solo en ese CECyT .

Echeverria con los porros del IPN, de chaqueta blanca, Diodoro Guerra, exdirector del IPN, le sigue a la derecha Santiago Torres y Óscar Joffre, también exdirector del IPN. 


La huelga del 99 saco a la luz una de las derrotas del 68, las vacas sagradas del 68 eran ahora la intelectualidad progre de las instituciones, por eso la huelga les parecía absurda y fueron parte de la oposición a la misma. Los viejos marxistas que acumularon fans por décadas se atragantaban con acusaciones a una huelga bastante justa y democrática pero que no los requería ni los aclamaba. Ellos fueron los eméritos que firmaron el desplegado que dio el ultimátum a los huelguistas, Y que abrió el camino al regreso de los militares a la UNAM. Quizás esta vez no hubo sangre, pero tampoco hubo justicia.

Tampoco se puede ignorar a los mercaderes del 68, empezando por Poniatowska. Alguien sin muchos méritos como cronista, ni tampoco como activista. La princesa roja del candor romantico que pinta una historia sin causas, explicaciones ni culpables. Otros que viven de ese negocio son los promotores de conciertos en la prepa popular fresno. Hace unos años un periodista pregunta en una entrevista a  algunas asistentes a esos conciertos: -"y ustedes saben a que se debe este evento?" Las  jóvenes se miran entre ellas dudando y por fin una dice -"si, es por eso de... lo del... lo del 2 de octubre". Las otras parecen seguir sin saber de que se trata.



Un tema aparte merecen los silencios sobre los años posteriores al 68, una famosa foto histórica donde aparece Luis Gonzalez de Alba detenido en Tlatelolco al lado de Lopez Osuna fue filtrada por el gobierno de Fox a la prensa en su tibio intento por cerrar el caso ante la historia. Lopez Osuna trabajo (hasta su misteriosa muerte) como burócrata de nivel medio en el CECyT 5 del IPN. Para quienes vivimos en esta ciudad en los 80 y los 90´s sabemos que esa escuela era el punto cero del porrismo de la Ciudad, la FEP fue la organización mas peligrosa del porrismo en el país hasta que en el periodo de 1996-97 se redujo cuando una negociación entre los porros que estaban en la dirección del IPN acordaron con otro porro "el Johnny" Santiago Alfonso Torres Saavedra, una retirada paulatina de los planteles, esa negociación le toco a Diodoro Guerra Rodriguez. El proceso de "pacificación" de planteles incluyo poner arcos detectores de metal y policías en las escuelas, escuelas que ya eran físicamente muy parecidas a bodegas o cárceles. El CECyT 1 por ejemplo tenia una reja que se cubrió con laminas de metal luego de una balacera en 1996.
 Lopez Osuna hasta su reaparición publica en el 2000 con las filtraciones de Fox a la prensa, jamas había aparecido a denunciar a los porros. Un caso similar es el de Leopoldo Ayala, un tipo al que siempre se le veía en la marcha del 2 de octubre. Ayala fue académico del CECyT 5 sin denunciar nunca el porrismo. Proceso registra una única y tibia entrevista a Lopez Osuna en la que medio habla de porrismo (1). En el IPN el problema era tan grave que terminaron moviendo una escuela al EdoMex para frenar los enfrentamientos anuales entre los porros del CECyT 3 contra los del CECyT 11, porros de mafias rivales que tenían controlada cada una de esas escuelas y que mataron anualmente un mínimo de 3 personas por año.  El tema es que básicamente esos personajes que fueron parte del activismo de 1968 y otros que se instalaron en el IPN, nunca intentaron denunciar ese problema.


Y finalmente en la cadena de ignominias que marcan los recuentos del 68 esta la próxima presidencia, la de un acólito de los asesinos del 68. Un sujeto que  a los 6 años se debió enterar de como rompieron la huelga de los ferrocarrileros, a los 15  de la masacre de Tlatelolco, a los 18 de la masacre del Jueves de Corpus. Un cretino que vivió en el México de la represión de Diaz Ordaz y Echeverria y que en ese escenario decidió unirse al pri a sus 24 años para dedicarle los siguientes 15 años al partido. Un cretino capaz de reciclar a todos los sobrevivientes del pri mas antiguo y mas manchado de sangre, hasta la amante de Diaz Ordaz esta con el.


Por lo menos hasta hoy, desde los encuentros que he tenido con el 68, se que la justicia aun esta por llegar, los culpables aun están impunes. Varios lograron evadir para siempre la justicia. Varios están a punto de lograrlo. Estamos a punto de dar varios pasos atrás en ese objetivo. El tiempo y las lagunas históricas dejaron una nebulosa narrativa para una generación de jóvenes que eligieron a un heredero de Diaz Ordaz como presidente.